Saber decir NO: clave para la productividad

En tu día a día, en tu trabajo, cuando estás en la oficina o en la calle, estás expuesto a mil interrupciones por parte de compañeros, clientes, amigos, familiares… que te solicitan hacer algo por ellos, ¿te suena? En la mayoría de los casos, lo que te traen puede esperar o realmente no precisa de tu atención. Ante esos casos es fundamental que aprendas a decir NO, posponiendo o directamente rechazando la acción, proyecto o trabajo que te requieran. ¡Ojo! esto no quiere decir que pases de todo el mundo y no hagas nada por nadie, sino que tengas claro qué importancia relativa tiene cada uno de los asuntos que te encuentras y en base a ello, decidas si lo aceptas, lo aplazas o lo rechazas.

Beneficios de decir NO

NO PERDERÁS EL FOCO

Si estás trabajando en un asunto importante y te detienes a realizar cualquier otra cosa de menor importancia, perderás la concentración y te costará el doble retomarla posteriormente. Comunícale a la otra persona, de la manera más amable posible, que en ese momento no puedes ocuparte de su problema.

LE DARÁS A TU TIEMPO EL VALOR QUE MERECE

Si a todo dices que sí, te convertirás en el comodín de la oficina y pronto estará todo el mundo lanzándote marrones. Diciendo que no cuando lo creas necesario darás a tu tiempo valor y tus compañeros tendrán la sensación de que pueden contar contigo para lo que necesiten pero dentro de unos límites razonables que tú estableces.

PERDERÁS EL MIEDO/VERGÜENZA

A todos nos da cosa al principio decir NO a amigos o compañeros, pero una vez que empieces y disfrutes de los beneficios de hacerlo, le perderás el miedo o la vergüenza y comprobarás el tiempo que se te iba apagando los fuegos de otras personas.

TU DÍA PARECERÁ MÁS LARGO

Como te he dicho en el punto anterior, cuando empieces a decir NO comprobarás que antes se te iba mucho tiempo en asuntos de otras personas. Priorizando tus objetivos, el día te cundirá mucho más y te parecerá que tiene más horas. En realidad son las mismas mejor aprovechadas 😉

Consejos para decir NO

PIENSA EN TUS MOTIVOS

En muchas ocasiones, decimos que sí pensando más en la otra persona que en nosotros mismos. Piensa en tus prioridades antes que en las de la otra persona para evaluar si puedes atender la petición o no. Esto te facilitará el decir NO si lo que te piden te distrae de tus objetivos.

SÉ ASERTIVO…

Ponte en el lugar de la otra persona y hazle ver que comprendes su necesidad pero que en este momento te resulta imposible ayudarle. Tú tienes tus propias necesidades, prioridades y objetivos y debes atenderlos antes de estar en condiciones de ayudarle.

…PERO FIRME

No des explicaciones. Tú eres el único dueño de tu tiempo. Dar una respuesta amable no está reñido con ser firme y dejar claro que no tienes tiempo para ese proyecto que te plantean. Corta la posible insistencia tajantemente para que puedas continuar con tu trabajo.

APLAZA TU AYUDA

Si no estás disponible en este momento pero crees que un poco más adelante podrás ayudar a la persona que te lo está pidiendo, comunícaselo. Hazle entender que ahora mismo te es imposible pero que si puede esperar x horas, días o lo que tú consideres, estarás encantado de ayudarle.

Conclusión

Decir NO es importante para tu productividad. Te hará estar más concentrado y rendir más en tu trabajo. No obstante, saber decir NO no quiere decir que te conviertas en una persona egoísta que no ayude a nadie. Es saber situar las cosas en su importancia y hallar el punto intermedio entre decir sí a todo y no hacer nada por nadie.

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